Una hija en Tokio

Una hija en Tokio 

Me decido a ver la película cuando leo algo sobre la custodia compartida en Japón, opción no viable hasta hace muy poco tiempo. 

Busco información para comprender el alcance de estas vivencias. 

El modelo legal tradicional

Custodia Exclusiva (Shinken). Durante más de un siglo (hasta las recientes reformas aprobadas en mayo de 2024 que entran en vigor progresivamente hacia 2026), el Código Civil japonés solo permitía la custodia única o exclusiva (shinken) tras el divorcio.

Otorgamiento mayoritario a las madres: En cerca del 90% de los casos de divorcio en Japón, la custodia exclusiva era concedida a la madre japonesa.  

Pérdida de derechos del padre: El progenitor que perdía la custodia perdía casi de manera absoluta todo derecho legal a decidir sobre la educación, salud o residencia del menor, así como a mantener un régimen de visitas.  

Visitas no garantizadas por ley: A diferencia de la mayoría de países occidentales, las visitas entre el padre no custodio y sus hijos eran puramente opcionales o muy restringidas (a menudo reducidas a un par de horas al mes, si es que la madre accedía).   

El principio de "Continuidad" y el secuestro parental (Kando)

Uno de los aspectos más complejos del sistema judicial japonés: El statu quo favorece a quien tiene al niño: Los tribunales de familia japoneses priorizan mantener el entorno actual del menor.  

Sustracción parental impune: Si una madre decidía separarse y se llevaba al niño de la noche a la mañana al hogar de sus padres, los tribunales casi siempre validaban que el menor continuara viviendo allí, considerando que romper esa "nueva rutina" no era en beneficio del menor.

Impotencia legal: Muchos padres extranjeros se han encontrado de forma abrupta sin saber dónde están sus hijos, sin que las autoridades locales consideren esta sustracción como un delito penado o actúen para restituir la convivencia.   

Obstáculos adicionales para los padres extranjeros hombres. Se enfrentan a barreras añadidas en comparación con los padres nacionales:

Estatus migratorio vulnerable: Al divorciarse de su cónyuge japonesa, pierden el visado de cónyuge. Sin la custodia legal ni un visado de trabajo independiente o un visado de "residente de largo plazo" (difícil de obtener sin visitas reguladas con el hijo), corren el riesgo constante de ser deportados.  

Barrera lingüística y procesal: El sistema de conciliación en los Tribunales de Familia (Chotei) se lleva a cabo íntegramente en japonés. Las diferencias de idioma y la falta de comprensión de las normas consuetudinarias desfavorecen notablemente al expatriado.

Inoperancia de los tratados internacionales: Aunque Japón firmó el Convenio de La Haya sobre Sustracción Internacional de Menores en 2014, el cumplimiento e imposición de órdenes de retorno internacionales dentro del país suele ser ineficaz y de lenta resolución. 

Impacto emocional y social

El impacto en los padres afectados suele ser devastador y prolongado:

Efecto "Padre Fantasma": Como retrata el protagonista de la película (un padre que se queda a vivir en Tokio trabajando de taxista con la única esperanza de cruzarse de nuevo con su hija), muchos hombres quedan atrapados laboral y personalmente en Japón para no alejarse geográficamente de sus hijos.

Aislamiento e incomprensión: La cultura japonesa tiende a considerar que el divorcio debe significar un "corte limpio" (Clean Break), donde la nueva vida del niño no debe ser perturbada por la presencia de la expareja. Esto choca con la concepción occidental de la coparentalidad y causa profunda frustración y depresión en los padres afectados.  

Situación actual

Tras décadas de presión por parte de organizaciones de derechos humanos, embajadas occidentales y colectivos de padres afectados, el parlamento japonés aprobó en 2024 una reforma histórica al Código Civil para introducir legalmente la custodia compartida. Aunque la reforma sienta las bases para que los jueces puedan dictar custodias compartidas o reconocer derechos de visita formales, la aplicación práctica aún genera incertidumbre entre los juristas, ya que el cambio cultural en la judicatura y la sociedad japonesa requerirá tiempo para consolidarse del todo. 

Puedes leer mis impresiones sobre la película AQUÍ.

Sinopsis: Todos los días, Jay conduce su taxi por Tokio en busca de su hija, Lily. Separado desde hace nueve años, nunca ha podido conseguir su custodia. Justo cuando ha perdido la esperanza de volver a verla y está a punto de regresar a Francia, Lily sube a su taxi, pero no le reconoce. 

Título original: Une part manquante. Dirección: Guillaume Senez. Guion: Guillaume Senez, Jean Denizot. Reparto: Romain Duris, Judith Chemla. Música: Olivier Marguerit. Fotografía: Elin

 

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