Por qué suceden y qué podemos
hacer para reducir sus efectos negativos en nuestra vida.
Estrés y ansiedad provocados
por pensamientos irracionales o por situaciones de la vida cotidiana.
Respuesta de lucha o huida. Estrategias
que no son tan eficaces como creemos.
Entrenarse para vencer el
estrés
El estrés está causado por
fuerzas exteriores pero, ¿qué pasa si proviene de nuestro cerebro? La ansiedad crea
el problema, nos condiciona para ver las cosas desde una percepción negativa y
de miedo. ¿Por qué nos crea problemas en lugar de ayudarnos?
Autolesiones.
Depresión. Expectativas, obsesionarse
y rumiación.
Entrenar la mente.
Un ejercicio para aumentar
nuestro bienestar.
Atención plena
He resumido el documental: La mente curiosa: El cerebro imperfecto. Puedes
verlo íntegro desde AQUÍ.
Te ofrezco apoyo psicológico si necesitas ayuda profesional.
Oficialmente denominada
“nueva normalidad”: distancia social, con mascarillas y medidas de higiene. Entradas
limitadas, cita previa, soluciones telemáticas.
¿Cómo continuar mi trabajo?
Después de reflexionar con calma, analizar pros y contras, he tomado la
decisión de mantener el apoyo psicológico online, (vídeo-conferencia o llamada
de teléfono) mientras sigan en vigor las medidas de seguridad actuales.
Algunos de mis motivos
Mayor comodidad. Tú, desde tu
propia casa o lugar en el que puedas disponer de un tiempo para hablar conmigo.
Yo, centrada en lo
importante: la calidad de mi intervención y la formación permanente.
Tú, sin desplazamientos, sin
atascos, sin pago de parking.
Yo: improvisando un verano
que será diferente. Sin vacaciones establecidas, con periodos de descanso y
posibilidad de conectarme desde cualquier sitio.
Sin mascarillas, para apreciar
nuestros gestos, para escuchar nuestras voces, para mejorar nuestra
comunicación.
Sin productos de limpieza: ahorro
de energía física.
Pesa más el lado de la balanza
de mi responsabilidad individual y la preocupación por el bienestar de mi
familia.
Intento mantener la
coherencia entre lo que siento, pienso y hago.
Durante los meses de confinamiento
he aprendido que las pantallas nos pueden acercar a los seres queridos y a las
personas que buscan ayuda profesional.
Te invito a probar. Si no te
sientes a gusto, en el preciso momento que me lo indiques paramos, y no pagarás
la sesión que interrumpamos.
En este enlace encontrarás
información sobre la atención psicológica online: características, cuándo se
puede emplear, beneficios y proceso a seguir.
Quisiera agradecer la
comprensión y la confianza que habéis depositado en mi durante estos últimos
meses, y a lo largo de toda mi trayectoria profesional.
Durante dos semanas, dedica
15 minutos al día a escribir un diario.
Algunas sugerencias
·Haz que sea divertido y relajante.
·Elige el contenido y el tono que quieras darle.
·Puede ser un desahogo, descarga emocional, un
interlocutor paciente y amistoso al que confiamos nuestras dudas proyectos,
alegrías, asombros o decepciones con la mayor sinceridad posible.
·Escribir sobre lo que nos ha pasado, sobre nuestros
sentimientos, miedos, esperanzas, simpatías o antipatías.
·Reflexionar, y al mismo tiempo nos ayuda a cuidar
nuestra vida emocional.
Un horizonte de posibilidades
abierto a la fantasía, a la ficción. Despliega las alas de tu creatividad.
Con ansiedad
De utilidad para entender
mejor la ansiedad, y empezar a abordar algunas de sus causas.
Información sobre la
ansiedad.
·Haz un diario durante dos semanas.
·Anota las horas de ansiedad y el nivel de intensidad.
De 0 a 10 donde 0 implica ninguna ansiedad y 10 el máximo.
·Anota todo lo que consideres importante. Dónde, qué
estabas haciendo, qué estabas pensando.
Puedes comenzar a ser más
consciente de las situaciones que te causan ansiedad o las que evitas. Esta
información te ayudará a comenzar a hacerles frente.
O si lo prefieres escribe
cada día sobre:
·Momentos en los que te relajas, en los que te sientes
bien. Anota todo aquello que te ayude.
·El mejor momento del día. Presta atención a los más pequeños
detalles, no es necesario que sean ocasiones especiales o excepcionales. Una
persona, un gesto, una canción, un café recién hecho.
Estos meses estamos hablando,
a veces creo que no lo suficiente, sobre las consecuencias psicológicas del
coronavirus. En un artículo se citan las siguientes:
·El confinamiento de más de 10 días genera estrés
·El miedo a la infección se vuelve irracional
·Aburrimiento y frustración
·Sensación de que nos faltan bienes básicos y la
conducta del pánico
·Desconfianza: ¡No nos están dando toda la información!
·Las personas con trastornos psicológicos pueden
empeorar
·El peor enemigo de todos: el pensamiento negativo
Además de esas consecuencias
negativas, me gustaría plantearte una pregunta para que pensemos detenidamente. ¿Qué aspectos positivos podríamos destacar a
nivel individual durante esta pandemia? Se trata de una situación no deseada, y
muy dolorosa para muchas personas. No es el marco de crecimiento y aprendizaje
que quisiéramos. Pero estamos aquí, avanzando día a día. ¿Te sientes más conectado
con tus emociones? ¿Sientes la cercanía de las personas importantes en tu vida
a pesar de la obligada distancia social? ¿Has reafirmado o variado tus principales
valores?
No olvidemos que somos seres
capaces de adaptarnos a los cambios, por muy drásticos que sean.
Durante mi confinamiento la
lectura se ha convertido en un gran aliado. Entretenimiento y aprendizaje. Quisiera
mencionar este breve e impactante relato.
En 1885, un año después de
haberse casado con Charles Walter Stetson, Charlotte Perkins Gilman dio a luz a
su hija, Katharine, y al poco tiempo entró en una profunda depresión. El doctor
Silas Weir Mitchell, un reputado neurólogo a quien había acudido en busca de
ayuda, le diagnosticó agotamiento de los nervios y le prescribió una cura de
descanso, un controvertido tratamiento en el que era pionero. «Vive una vida
tan hogareña como te sea posible, realiza no más de dos horas de actividad
intelectual al día y no toques nunca más una pluma, un pincel o un lapicero»
En apenas 40 páginas nos
traslada a lo más íntimo de la situación que vive esta mujer. Como psicóloga
todavía me sigue impactando lo inhumano de algunos tratamientos. Hemos avanzado
mucho desde entonces. Ahora es primordial la escucha activa y empática para
poder comprender a cada persona y buscar las mejores alternativas.
Ansiedad, depresión y
alteraciones del sueño son las tres principales consecuencias en la salud y
bienestar psicológico provocados en la población a causa del Covid-19, según
los primeros resultados de un test realizado en la UNED.
El catedrático de Psicología
de la Personalidad, Evaluación y Tratamiento Psicológico de la UNED, Miguel
Ángel Vallejo Pareja, dirige un proyecto de investigación destinado a
determinar el impacto psicosocial de
la COVID-19. Se trata de identificar factores
de riesgo, su grado de incidencia en la población, las posibilidades de
protección y los modos de afrontar su padecimiento, durante y después de la
crisis sanitaria.
Del malestar al bienestar emocional
Los datos recogidos habrían
de servir para detectar el malestar
emocional de la población provocado por la pandemia, duelos, temores y malestar
emocional general y para proponer el
tratamiento, terapias y cuidados que van a ser requeridos por la ciudadanía
para recuperar su bienestar emocional.
Sentirse amenazados en su
salud y en su situación económica está directamente relacionado con los trastornos
de ansiedad y depresión.
Las medidas de protección
frente al virus, personales, como el lavado de manos, o sociales, como mantener
distancia física entre las personas, no reducen el malestar emocional, como
tampoco lo hace el tiempo que se dedica a buscar información sobre la COVID-19.
Y que la pandemia sea el tema estrella y ocupe gran parte del día a día influye
ligera y negativamente en el bienestar emocional.
Sin embargo, no todas las
personas presentan problemas que requieren atención profesional. Las personas
menos afectadas son aquellas que buscan y toman medidas para resolver los
problemas, reconociendo el malestar, pero sin dejar que el malestar les paralice,
actuando como factores de protección. Por el contrario, las personas que se
culpabilizan a sí mismas, le dan vueltas y revueltas a los pensamientos, niegan
u ocultan el malestar, u optan por el aislamiento social, potencian el problema
y obtienen puntuaciones más elevadas en ansiedad, depresión y trastornos en el
sueño, actuando como factores de riesgo.
El modo de enfrentar los
problemas en general, y a la COVID-19 en particular, es característico de cada
persona, y no depende tanto del problema en sí sino de nuestra historia y de
nuestro entorno, nuestro contexto personal y social.
Es posible mejorar la forma
en que afrontamos esta situación. Los factores de riesgo pueden modificarse y potenciar
los de protección. Esto no eliminará las emociones negativas, pero sí reducirá
su efecto y evitará que se hagan dueñas de nosotros, con la consiguiente
incapacitación para resolver los problemas que importan: los proyectos
personales, laborales, familiares, etc.
La intervención psicológica
es la indicada para procurar esta tarea, y actuar tempranamente es esencial.